martes, 11 de noviembre de 2014

Hazle sentirse protagonista

El esquema clásico de comunicación, en el que aparecía un emisor lanzando un mensaje y un receptor que pasivamente lo recibía, casi ha desaparecido.

Hoy el receptor demanda interactividad y soberanía, más que nunca.

Acostumbrado a las nuevas tecnologías en las que la interacción la facilita, lo reclama en otros ámbitos de comunicación, como puede ser una conferencia, una clase, un mailing, un emailing o cualquier comunicación en cualquiera que sea su medio, soporte y formato.

El número de mensajes que recibe nuestro público diariamente está calculado que oscila entre 3.000 y 5.000 –la mayoría de carácter publicitario-, pero la posibilidad de captar su atención, lograr su recuerdo y acción favorable hacia lo que pretendemos de él, cada vez es más complicado.

Sólo los mensajes que impliquen al público y le hagan partícipe del propio mensaje serán los que permanezcan en su mente.


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