miércoles, 11 de junio de 2014

En vuestra debilidad está la Fortaleza

¿Acaso hay algo peor para una batalla, que vuestro rival sepa de antemano la estrategia que vais a seguir?

Las clásicas estrategias desarrolladas y enseñadas a los directivos de hoy en las escuelas de negocio de todo el mundo son, aunque lógicas en algunos casos, la antesala de un fracaso sostenido para una tercera marca. La batalla está escrita, y los líderes de vuestro sector saben el guión de la película que vais a realizar.

Han leído los mismos libros que vosotros, han tenido las mismas inspiraciones y adoctrinamientos de la mano de las mismas lógicas académicas de la gran industria cinematográfica “MBA’s Production”: estrategia de retador, seguidor, especialista, analizadora, prospectora, defensora, reactiva… En definitiva, saben lo que vais a hacer, año tras año; y no sólo porque tienen más presupuesto, sino que además cuentan con otras fortalezas competitivas en su cadena de valor que harán que ocupéis puestos más bajos en el ranking de vuestro sector.

¿Os imagináis llevar vuestra ventaja competitiva a la intimidad de la relación con vuestros clientes? ¿Que vuestra fortaleza se encuentre en una captación generada por el deseo de vuestros clientes potenciales por querer relacionarse con vuestra marca? ¿Y todo ello a un coste inferior y realmente ajustado a las posibilidades de vuestro presupuesto?

En la relación que forjéis con los clientes, tanto potenciales como actuales, los grandes no se podrán entrometer. De hecho, en esa relación no hay grandes ni pequeños. Has leído bien: no hay grandes ni pequeños. Simplemente debéis focalizar los recursos hacia un crecimiento, no sólo de cuota de mercado, sino de cuota de corazón.

Es más, en esa relación, vosotros como terceras marcas sois más fuertes que un todopoderoso líder que es incapaz de humanizar la relación con sus clientes, para más tarde rentabilizarla.

Pero, ¿cómo obtener esa ventaja competitiva respecto a los líderes del sector?

Centraos en el consumidor, en sus motivaciones y anhelos, para despertar mediante un marketing coordinado una relación que le genere el deseo de acercarse a vuestra marca; tanto para compraros, como para otro tipo de necesidad que tenga que ver con vuestro marco de referencia.


No lo olvidéis, Dreamers. A vuestros competidores les interesa que sigáis con un enfoque y preocupación puramente de venta, porque saben que jamás lograrán obtener un grado de relación duradero con cualquiera de sus clientes.

Siempre les verán como fuente de ingresos, no como personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario